Un espacio creado para diseminar los sentimientos y exagerar las sensaciones más bestiales que naturalmente tenemos los narradores insanos!
jueves, 20 de agosto de 2009
Que pasó con esa oportunidad única?
Recogiendome los pedazos de carne que se me han caído por el andar sin sazón y sin ninguna responsabilidad exacta. Si no tenemos metas ni planes dicen que estamos fritos, según pues los negociantes y los que dan clases de inteligencia emocional. Del otro lado los artistas que aseguran dejarse llevar por un sentido natural del sentir y crear, se abstraen enfermos de la razón. Y si que me gustaría ser así, pero que pasa cuando uno se cree que esta en centro, cuando uno es cobarde... uno se convierte en mediocre, que no? En hombre gris y común como las margaritas y los perfumes iguales. Hoy regreso al lugar que me pertenece, si escribir es como sazonarte la mente de tonos severos, no veo porque se nos olvide hacerlo...
lunes, 11 de mayo de 2009
Un debraye postmodernista
Se ha sabido siempre que al empezar estas confesiones uno no puede decir que no lo sintió de esa manera, aunque en efecto así sea. Verás, cuando escribes lo haces porque el chamuco se te ha metido escuchando cualquier cosa, puede ser Madonna o los gritos de tu mamá diciendo que bajen a comer. No es verdad ese cliché de que te prendes el porro y de que la lluvia te asesora por tus caminos del debraye mental, no no, no existe tal derrumbe anímico, es de lo más común de verás cuando el chamuco te inspira y te revolotea en el corazón una felicidad "locadeatar"; y como me gusta esa palabra, será porque me la imagino ¿sabes? La imagino bien excitada y gritona … ah! como me gusta que las mujeres griten, es algo que me gusta de las mujeres, de los hombres no. Y así es la cosa… el reajuste que en el otro aviva una confesión insana se queda ahí, en un estremecimiento que le nubla los sentidos y luego la vida sigue, porque las cartas nunca trascienden a más, es por la misma razón que dejé de escribirlas. ¿Qué qué sentido tiene presentarte vulnerable ante un pendejo que alimente su ego y sensibilice un poco su almita de puerco espín? Pues ninguno chingado, que no tiene tanto caso demostrar el sentimiento al rojo vivo, ni qué no estuviésemos ya suficientemente atolondrados de caos interno... puras chaquetas mentales, lo de hoy es vivir al día, siéntela que el mundo se ha pasado la historia por los huevos y el futuro se quedo para los hombres grises, las mentes estrechas y retrogradas; así como las cartas que se quedaron en el modernismo. Los textos entonces me quedan como un bonito regalo para el que lo recibe como una circunstancia de la que no saldrán, (ESCUCHENME BIEN) no saldrán, nuevas ocasiones de arrepentimiento o de lucha por recuperar lo que está perdido. Lo cierto es, que todo parece haberse condensado entre las sonrisas diminutas que te relinchan los días que te veo feliz, es bueno verte feliz, eso no me desconcierta nada, y es que creo que lo tienes todo, me da gusto por ti. Sí hoy tuviera que pedir un deseo y se me hiciera realidad sería sonreír natural como tú, ser inmune al exterior y tener la fortaleza para gritarle al mundo lo equivocado que estaba sobre mí. Hoy se me brinda una posibilidad única…
jueves, 30 de abril de 2009
Cuello de Canela
Si me hundiera en tu cuello de canela..
Me acomodaría entre tus sueños morados para revolverlos en espirales abarrotados de ternura
Y antes de que la ternura se echase a perder…
Reuniría montoncitos de los que pudiera fabricar risas aniñadas que te distrajeran las cavidades
Para que mientras estas bailaran en el festín de tus alegrías
Yo lograra enterrarme, no solamente en tu cuello.
Por Cósmico
Me acomodaría entre tus sueños morados para revolverlos en espirales abarrotados de ternura
Y antes de que la ternura se echase a perder…
Reuniría montoncitos de los que pudiera fabricar risas aniñadas que te distrajeran las cavidades
Para que mientras estas bailaran en el festín de tus alegrías
Yo lograra enterrarme, no solamente en tu cuello.
Por Cósmico
domingo, 12 de abril de 2009
Preciso
Ya cada vez vale menos la pena hablar
Hablarnos…. Hablarles
La precisión, el espacio hueco que exige evitar al cualquiera
No tiene caso sobrar las palabras
De más está sentir por complacer
La cortesía, la consideración ... no valen nada
Cómo cada vez vale menos la pena decir….
Será escribir… preciso.
Por Cósmico
Hablarnos…. Hablarles
La precisión, el espacio hueco que exige evitar al cualquiera
No tiene caso sobrar las palabras
De más está sentir por complacer
La cortesía, la consideración ... no valen nada
Cómo cada vez vale menos la pena decir….
Será escribir… preciso.
Por Cósmico
Entre no-s
Acaso siempre ha sido asi? Pregunta el corazón aborazado buscando una respuesta insana que le permita huir a buscar nuevas ocasiones. Sí, le dice la cabeza, siempre falta un ingrediente que nos perturba a ambos, a veces es más tarde que pronto pero siempre inevitable, nunca puedo yo solita. Ya no quiero ser así, dice el corazón. No podés, eres un ilusorio aventurero, un aficionado insólito a las historias ajenas, a las facciones precisas y a los aromas ácidos. Tampoco nos van los colores oscuros ni los libros de la felicidad; lo que debemos implementar es un guardarropa simple y sereno, verde, una casa linda colocando en el centro una foto en pareja, sí, así de dos no más. Pero no podemos cabecita, le dice ahora el corazón, seremos de risas severas y graves, conversaciones chistorrenciales y orgasmos discretos, seremos eternos insatisfechos y ambiciosos enamorados.
Cósmico
martes, 7 de abril de 2009
Terminaste?
Terminaste?
Sí, más vacio que nunca
Un mal orgasmo
Despues una pausa
Le sigue una tristeza
Patético
Sentado en la taza de baño
Horrible y moribundo
Qué me queda ahora?
He agotado mi único recurso de satisfacción casi inmediata
Sólo fueron unos segundos esta vez
Qué asqueroso!
Qué pereza me da levantarme y seguir
Amar? Qué va! qué pereza
No me queda tiempo
No quiero ocupar este espacio
Tendría mucha carga
Quiero sentirme ligero
Muy ligero...muy...
Volar
Nunca he soñado que vuelo
Qué tristeza
Que envidia me da cuando me cuentan sus sueños ligeros
Yo no
Nunca he podido despegar
Ni siquiera mediante un orgasmo
Qué basura
Ya nada es cierto
Se acabaron las sorpresas
Se me acaba el tiempo............................ Terminaste?
Sí, más vacio que nunca
Un mal orgasmo
Despues una pausa
Le sigue una tristeza
Patético
Sentado en la taza de baño
Horrible y moribundo
Qué me queda ahora?
He agotado mi único recurso de satisfacción casi inmediata
Sólo fueron unos segundos esta vez
Qué asqueroso!
Qué pereza me da levantarme y seguir
Amar? Qué va! qué pereza
No me queda tiempo
No quiero ocupar este espacio
Tendría mucha carga
Quiero sentirme ligero
Muy ligero...muy...
Volar
Nunca he soñado que vuelo
Qué tristeza
Que envidia me da cuando me cuentan sus sueños ligeros
Yo no
Nunca he podido despegar
Ni siquiera mediante un orgasmo
Qué basura
Ya nada es cierto
Se acabaron las sorpresas
Se me acaba el tiempo............................ Terminaste?
La Agonía de los Incomprendidos
Por Cósmico
Sabes… estos días no soy yo, me canso rápido, se baja la euforia y me tengo que sentar, también me cuestan trabajo las miradas y los saludos ansiosos. He comenzado a tomar los caminitos desolados para llegar a destinos terroríficos mientras me diluyo entre el barullo como un fantasma. El desamor es una excusa perfecta, o por lo menos me sirve hoy. El amor que procuramos algunos aficionados al deterioro emocional es encantador para contar historias, nos convierte en victimas ¿Acaso existe algún ser humano dícese racional que no lo disfrute? Los insumos que de esto obtengo son equiparables a una dosis de esta agonía de los incomprendidos, un brebaje para la inseminación de un material exquisitamente depresivo, sí sí, enfermo quizá pero al fin al cabo artístico ¿No es virtuoso encontrar la belleza en el dolor del corazón?
El dolor nos convierte en narradores insanos, criaturas circulares desorientadas que se mueven en espirales tenues, compuestos de oscuros brillantes con agujeritos de luz llevaderos. Yo no sé nada de relaciones constructivas, mucho menos de amores, sólo de desamores y de mucho sexo. Eso sí… de sexo a mí pregúntenme, ya ni se me hace la gran cosa, ahora lo que más disfruto es lo que se da antes del sexo. ¿Apoco no es más bonito? Piensen nomas en todas esas veces que han tenido a uno-una o dos o tres exquisitos, con una piel de miel y un color afrutado, cabello recién secado y esos bellitos que se levantan cuando le respiras entre las orejas. Lo que sigue es mejor… tocar con la yemas de los dedos sus laterales y besar, besar cariñoso, soltando, esperando unos segundos, sonriendo, diluyéndose los labios de la saliva ácida mientras entierras poquito, nomás poquito las uñas en su espalda.
Lo que sigue después es falso y es poco. El coito, un acto mecánico que desemboca más temprano que tarde en punto y coma, de esos que son difíciles de continuar; permanece un vacio, y una pregunta que no logra formularse antes que la respuesta, entonces lo festejas con conversaciones chistorrenciales que te permiten liberarte, la poderosa fantasía de reinventarte con un desconocido, lograrte hermoso, encantador, sonriéndole a la vida, y alucinar que esta vez, probablemente-ojalá –sí ... lograste hacer el amor.
Sabes… estos días no soy yo, me canso rápido, se baja la euforia y me tengo que sentar, también me cuestan trabajo las miradas y los saludos ansiosos. He comenzado a tomar los caminitos desolados para llegar a destinos terroríficos mientras me diluyo entre el barullo como un fantasma. El desamor es una excusa perfecta, o por lo menos me sirve hoy. El amor que procuramos algunos aficionados al deterioro emocional es encantador para contar historias, nos convierte en victimas ¿Acaso existe algún ser humano dícese racional que no lo disfrute? Los insumos que de esto obtengo son equiparables a una dosis de esta agonía de los incomprendidos, un brebaje para la inseminación de un material exquisitamente depresivo, sí sí, enfermo quizá pero al fin al cabo artístico ¿No es virtuoso encontrar la belleza en el dolor del corazón?
El dolor nos convierte en narradores insanos, criaturas circulares desorientadas que se mueven en espirales tenues, compuestos de oscuros brillantes con agujeritos de luz llevaderos. Yo no sé nada de relaciones constructivas, mucho menos de amores, sólo de desamores y de mucho sexo. Eso sí… de sexo a mí pregúntenme, ya ni se me hace la gran cosa, ahora lo que más disfruto es lo que se da antes del sexo. ¿Apoco no es más bonito? Piensen nomas en todas esas veces que han tenido a uno-una o dos o tres exquisitos, con una piel de miel y un color afrutado, cabello recién secado y esos bellitos que se levantan cuando le respiras entre las orejas. Lo que sigue es mejor… tocar con la yemas de los dedos sus laterales y besar, besar cariñoso, soltando, esperando unos segundos, sonriendo, diluyéndose los labios de la saliva ácida mientras entierras poquito, nomás poquito las uñas en su espalda.
Lo que sigue después es falso y es poco. El coito, un acto mecánico que desemboca más temprano que tarde en punto y coma, de esos que son difíciles de continuar; permanece un vacio, y una pregunta que no logra formularse antes que la respuesta, entonces lo festejas con conversaciones chistorrenciales que te permiten liberarte, la poderosa fantasía de reinventarte con un desconocido, lograrte hermoso, encantador, sonriéndole a la vida, y alucinar que esta vez, probablemente-ojalá –sí ... lograste hacer el amor.
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